Chihuahua, a 28 de octubre . – Mañana miércoles, el Teatro de los Héroes será escenario de la obra “La mujer que cayó del cielo”, una puesta en escena basada en una historia real que busca recaudar fondos para la reconstrucción de la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús en Panalachi, municipio de Bocoyna.
La función dará inicio en punto de las 19:00 horas, y los boletos tienen un costo de 500 pesos, disponibles en las taquillas del teatro. Todo lo recaudado se destinará íntegramente a las obras de restauración del templo, que resultó severamente dañado por un incendio el pasado 26 de noviembre.
Escrita por el dramaturgo chihuahuense Víctor Hugo Rascón Banda y estelarizada por la actriz internacional Luisa Huertas, la obra narra la conmovedora historia de Rita Quintero López Patiño, una indígena rarámuri que emigró a Kansas, Estados Unidos, en busca de una mejor calidad de vida. Allí, mientras rebuscaba en la basura, fue arrestada. Incapaz de comunicarse –pues no hablaba inglés, conocía poco el español y nadie entendía su lengua nativa–, las autoridades la consideraron con problemas mentales y la internaron en un hospital psiquiátrico.
En ese centro, fue medicada sin su consentimiento, lo que le provocó graves secuelas físicas. Finalmente, un mexicano exiliado en Estados Unidos gestionó su rescate y regreso a México, destacando las barreras culturales y lingüísticas que enfrentan los migrantes indígenas.
El incendio que motivó esta iniciativa solidaria fue causado por un cortocircuito y afectó gran parte de la estructura del templo, erigido hace 55 años como punto de reunión para los habitantes de Panalachi y comunidades cercanas. Además de su función religiosa, el espacio acoge a personas en situación de vulnerabilidad, ofreciéndoles alimentación y resguardo.
La reconstrucción se financiará con donativos en efectivo y en especie de la comunidad. El proyecto incluirá dos bodegas de usos múltiples, sacristía, altar y un área con capacidad para más de 300 asistentes, entre otros espacios, para fortalecer su rol como centro comunitario.
Esta presentación no solo revive una historia de resiliencia indígena, sino que contribuye directamente a la recuperación de un símbolo de unidad en la sierra tarahumara.